17.5.12
Good Night and Good Luck (George Clooney, 2005)
La mayoría de las veces, la entrega de los Oscars es tediosa, porque la cartelera de los meses previos se ve (mucho más) invadida por las películas nominadas. Por suerte, este año no son tantos "bodrios" y algunas de esas películas se dejan ver.
Demostrar que quien quiere hacer cine, sólo debe tener algo que decir, pareciera ser el caso de Buenas noches, y buena suerte. Una peliculita, así, pequeña. Escasos y buenos actores, fotografía en blanco y negro, apoyada por material de archivo y dos mensajes muy claros le bastaron a George Clooney para dirigir éste, su segundo film.
Rodada en locaciones interiores, con primeros planos muy elocuentes, bastante nicotina y jazz, este actor convertido en director pronuncia un consistente alegato sobre la libertad de expresión y sobre el papel que debería cumplir la televisión.
Un equipo de periodistas, productores y redactores se expone en el cuerpo de Edward Murrow, para hacerle frente a las inconcebibles canalladas que pronuncia el senador McCarthy, presente en imágenes de archivo. Las complejas relaciones entre estos valientes y el directivo de la emisora, la prensa, la oficina de recursos humanos, la publicidad y el terror del colega comunista muestran una realidad en la que la libertad de expresión es una burla, en un país que se considera desde siempre defensor de la libertad ¡del mundo!
En una época en que se trata de ser políticamente correcto, en que tenemos una sociedad que no opina sobre lo que está sucediendo en Medio Oriente, en Latinoamérica, en Africa..., el mensaje sobre la falta de libertad de expresión, hoy, cobra otro vuelo, no ya como censura, sino como metáfora de la imposición, de la coerción, de la instalación del terror.
Liliana Sáez
Publicado originalmente en Kinephilos, 26 de febrero de 2006.
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